Demonios


Abadón. Es el “Ángel Exterminador” o “Ángel del Abismo” mencionado en el Apocalipsis 9:11 quien será encargado de encadenar durante 1000 años a Satanás. Su nombre proviene del hebreo Avadon que significa destrucción. Durante la Edad Media, se le consideraba el jefe de los demonios de la Séptima Dinastía que era responsable además por las guerras, las pestes y desastres naturales. A menudo se le identifica con Asmodeo, sin embargo, es una interpretación incorrecta.
Abrahel:En la Edad Media se creía que era una súcubo dedicada a seducir a los pobres de espíritu. Algunos la identifican como la Reina de los Súcubos.

Adralmelek
Dios asirio del Sol, al cual se le sacrificaban niños incendiándolos frente a su altar. Desde luego, al llegar el cristianismo, esta Deidad formó parte de los ángeles caídos y fue derrotado por Uriel y Rafael. Se le representa con pecho y cabeza humanos y el resto del cuerpo de pavo real o de mula. Es el gran ministro del imperio infernal y ministro también de la corte de Belcebú.

Asmodeo. Un demonio que se menciona en el Libro de Tobías, aunque sus orígenes se encuentran en el Zoroastrismo, después es adoptado por el judaísmo y por último pasó al cristianismo. Considerado el maestro de las matemáticas en el infierno, en la Edad Media es identificado con la lujuria y se creía que era amante de Lilith con quien había procreado a todos los demonios. Por último, algunas leyendas decían que Asmodeo era el padre de el gran mago Merlín.
Asrael: Asrael o Azrael es el “demonio de la muerte”; otros nombres comunes para este demonio son Azrail, Ashriel, Azaril, Azriel, Baltazar, y Ozryel. Aunque generalmente es considerado como un arcángel al servicio de Dios encargado de acompañar el alma de los muertos a su destino (una especie de psicopompo), en el Talmud judío aparece a la altura de Satanás.
Baal. En el vocabulario semita Baal significa “señor” o “dueño”. Considerado entre los demonólogos como el General en Jefe de los ejércitos del infierno. Baal era además considerado el gran duque del infierno.

Bael. Demonio de la astucia, el engaño y la mentira, que enseña a los hombres como ser invisibles, ejerce su influencia sobre el Reino Oriental Infernal. Lo encontramos representado con tres cabezas: una de sapo, otra de hombre y la última de gato.

Bitru. Conocido también como Sytr, príncipe del infierno que guía 70 legiones infernales y relacionado con la lujuria. Se le representa con alas de grifo y cuerpo de leopardo.

Mammon. Su nombre proviene del arameo que significa riqueza, algunos lo interpretan como confiado y otros argumentan que significa tesoro. En la Edad Media era considerado el Príncipe de los Tentadores, su símbolo es la injusticia, la ambición y la avaricia. Algunos demonólogos lo consideran el embajador del infierno en Inglaterra

Zaafiel. Demonio perteneciente a los denominados “ángeles de la destrucción”. Hay quienes piensan, sin embargo, que es un servidor de Dios.

Astaroth.
También conocido como Ashtaroth, Astarot y Asteroth, según la demonología es el Príncipe del Infierno o el Gran Duque del Infierno. Astaroth pertenece a la primera jerarquía demoníaca junto con Lucifer y Belcebú; preside a más de 40 legiones y es el tesorero del infierno; se encarga de seducir a través de la pereza y la vanidad, y sus engaños se hacen más fuertes durante el mes de agosto. A Astartoth lo acompañan 4 demonios ayudantes: Aamon, Pruslas, Barbatos y Rashaverak. Se le representa generalmente como un hombre desnudo con alas y garras de dragón, además un segundo par de alas con plumas, cabalga sobre un perro y sostiene en una mano una serpiente.
Azazel
No se sabe con certeza, pero posiblemente su nombre signifique “cabra del emisario” o “chivo expiatorio.” En la Biblia sólo encontramos una referencia a este demonio en Levítico 16:8-10 y 16:8-26; sin embargo, en el apócrifo Libro de Enoch Azazel era uno de los 200 Grigori, término utilizado en este libro para designar al grupo de ángeles caídos que cuando bajaron a la tierra fornicaron con mujeres y crearon a los gigantes conocidos como Nephilim. Azael es un demonio importante porque fue quien enseñó a los hombres a elaborar armas para la guerra y a las mujeres a elaborar cosméticos. Con esto creó provocó tanta inquietud a la humanidad que Dios decidió destruir la Tierra entera con un diluvio del que sólo se salvarían Noé, siete parejas de cada especie de animales “limpios” y una pareja de las especies de animales “sucios.”
Belcebú
En la ciudad antigua de Ekron Belcebú era un dios de los ejércitos al que se rendía culto en la antigua ciudad de Ekron, más tarde fue adoptado por la tradición cristiana como una deidad de los ejércitos. Su nombre puede significar “Señor de Zebub” refiriéndose a un lugar desconocido llamado Zebub, o bien “Señor de las Moscas” pues en hebreo zebub quiere decir mosca y es muy probable que los hebreos denigraran de esta manera a los que seguían dioses diferentes a los suyos. Por su parte, para la demonología cristiana Belcebú puede ser un nombre alterno de Satanás o el Diablo, también puede representar un demonio menor; pero a menudo se le identifica dentro de la más alta jerarquía de demonios o ángeles caídos, junto a Lucifer y Astaroth. En las sagradas escrituras es posible encontrar referencias a este demonio en Marcos 3.22, Mateo 10.25 y 12.24.27, y Lucas 11.15.18-19
Belial
Conocido también como Matanbuchus, Mechembuchus o Meterbuchos en escrituras antiguas, Belial proviene del hebreo beli-yá que quiere decir “inútil”. Para las escrituras apócrifas judías Belial era un ser maligno que guiaría a los Hijos de la Oscuridad en las 7 batallas que pondrían fin al mundo; para la demonología cristiana fue un demonio. Belial es también un Príncipe del Infierno que comanda 80 legiones de demonios, creado después de Lucifer y responsable de inducir todo tipo de pecado, especialmente los relacionados con el sexo y la lujuria; controla los elementos terrestres y reina sobre los Demonios de la Tierra. Se le conoce también como el “Señor de la Arrogancia” o “Señor de Orgullo” y se le representa como como un caballero distinguido de aspecto agradable.
Mefistófeles
Mefistófeles o Mefisto, es uno de los demonios príncipes que trabaja bajo las órdenes de Satanás para capturar almas en el infierno. Cabe aclarar que este demonio nunca es mencionado en el Biblia, a pesar de ello algunos escritos apócrifos dicen que fue el segundo demonio que se unió a Lucifer durante la rebelión contra Dios y también el segundo en caer durante la batalla. Su nombre también se asocia con la historia de Fausto, que vendió su alma a Mefistófeles a cambio de sabiduría; de un posible origen griego, Mefistófeles se compone de la partícula negativa μη, φῶς = luz y φιλής=el que ama, por lo que Mefistófeles se refiere a “el que no ama la luz.” Se le representa como un personaje de elegancia y ropas de noble, es extremadamente racional y lo utiliza a su favor para engañar las mentes de los pecadores.
Samael
Conocido también como Ariael, para los judíos Samael era el jefe de Satanás y considerado también como el Ángel de la Muerte, jefe del quinto cielo pero residente en el séptimo cielo. Su nombre es una combinación de palabras que significan “el Veneno de Dios.”

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